12.11.11

No es nada personal. Parte II: Una terapia peligrosa (Harold Ramis, 1999)

Harold Ramis, el que fuera el Dr. Egon Spengler en Los Cazafantasmas, y que luego ha cosechado una extraordinaria carrera como director de películas cómicas, en 1999 dirigió la que es considerada como la mayor comedia mafiosa de la historia, seguida de cerca por su secuela de 2002 y Mafia, estafa como puedas.
Paul Vitti, uno de los capos de la mafia neoyorquina, sufre un ataque de pánico en mitad de un violento interrogatorio, y ve como su imagen de tipo duro se tambalea cada vez que estalla en llanto. Para solucionarlo decide contratar al doctor Ben Sobol, un médico judío divorciado, que está a punto de volverse a casar, y este le aplicará una dura terapia de recuperación. Lo que no sabe Ben es que un mafioso con ataques de pánico no es un paciente normal, ya que ¿si habitualmente ya se salta las leyes, porque no se saltará las simples normas de la vida de un psicólogo?
Al tratarse de una película de mafiosos el reparto no podía ir encabezado por otro actor que no fuera Robert De Niro, que en el papel de Paul Vitti, el deprimido gángster, nos demuestra porque es uno de los mejores actores de la historia, mostrándonos su faceta más cómica. Además de él aparecen los habituales de este género, Chazz Palminteri, Joe Viterelli, Max Casella o Frank Pietrangolare, muchos de ellos reconocidos ex-mafiosos convertidos en actores. Junto a ellos el brillante e hilarante Billy Crystal y la siempre graciosa Lisa Kudrow.
Con un guión excelente, en el que se combinan comedia y mafia, en que ambos géneros conservan sus particularidades pero que mezclados con el otro, dan como resultado un film excepcional, que harás las delicias de todos. Una película que permanecerá en los anales del cine y tendrá un lugar especial entre los grandes clásicos de ambos géneros.

Valoración: 4,5/5