3.11.11

Tímidos anónimos, una dulce comedia romántica

Angelique es una repostera que busca trabajo en una fábrica de chocolate que está en quiebra, y Jean-René es el jefe de esta fábrica, en apariencia son dos personas normales que aman su trabajo que gira entorno al famoso amargo dulce, pero ambos esconden un secreto una timidez patológica que les impide disfrutar de la vida. Ella intenta curarse mediante una terapia de grupo donde se siente a  gusto para confesar sus inquietudes, mientras que él se esconde tras las cortinas de su despacho para escuchar cintas de auto ayuda que combina con sesiones a un psicólogo que alucina con las peculiaridades de su paciente. Todo el mundo ve que son tal para cual, tímidos y amantes del chocolate, pero su enfermedad les impide ir más allá. Serán los ejercicios del psicólogo de Jean-René los que nos llevarán a las situaciones más cómicas que nos podamos imaginar.
El cineasta francés Jean-Pierre Améris, acostumbrado a realizar dramas románticos, en esta ocasión se enfrenta a una comedia romántica con ese toque dulce que caracteriza todas las historias francesas, que nos brindan una gran dosis de optimismo.
La cinta está protagonizada por el cómico belga Benoît Poelvoorde, actor que siempre nos brinda actuaciones delirantes como en Astérix en los Juegos Olímpicos o Nada que declarar, pero en esta ocasión se comporta dentro de un personaje raro pero hasta cierto punto normal, demostrando que los actores cómicos son los mejores. Su compañera es Isabelle Carré actriz acostumbrada a estos papeles romanticones en los que se desenvuelve con gran talento y aquí repite una vez más como una tímida patológica, que se relaja preparando bombones y cantando.
El resultado es una magnífica y simpática comedia romántica que no hace más que hacernos sonreír y ver que en este mundo siempre hay historias felices para llenar las salas, y sorprendentemente siempre es el cine francés el que nos brinda estos excelentes filmes.

Valoración: 4,5/5