29.12.11

The Artist: el cine mudo de principios del siglo XXI

Hace poco se ha estrenado en nuestros cines una nueva película The Artist, que en este caso y sin haberla visto, ya sorprende al espectador, pues se trata de un film mudo y en blanco y negro, en pleno siglo XXI.
El film se centra en una gran estrella del cine mudo americano de finales de los años 20, George Valentin. Pero con la llegada del cine sonoro, su carrera corre peligro, pues se niega ha hablar en pantalla. Por otro lado está la joven actriz Peppy Miller, una chica que empieza de extra al lado de Valentin, que con la aparición del cine sonoro, verá como su carrera llega a lo más alto.
El reparto esta constituido por actores como Jean Dujardin, Bérénice Bejo, James Cromwell, John Goodman, Penelope Ann Miller sin olvidarnos de Uggie, el actor perruno, todos ellos, y muchos más, demuestran que su arte se ve, se oye y hasta se puede sentir.
El film esta teniendo muy buena acogida, tanto por parte del publico, como por los críticos, pues esta nominada a los Globos de Oro, en el Festival de Cannes a Mejor actor, en el Festival de San Sebastián, en el Festival de Hampton, el Festival de Sevilla, el Círculo de críticos de Nueva York a Mejor película y director, etc. 
El film puede resultar un poco difícil para los espectadores que no hayan visto nunca antes una película muda, pero puedo asegurar que en ningún caso se hace pensada ni monótona, y el hecho de tener que leer los diálogos, no dificulta en absoluto el poder seguir el argumento de la película. Una vez se ha entrado en la sala de cine, y se empieza a ver la película, el espectador se traslada a los años 20/30 americanos, con sus lujos, sus miserias y su depresión. 
Recomiendo este film a los amantes del cine, a los que añoran el buen cine, y digo buen cine, porque en este caso, se consigue el interés del espectador sin recurrir a efectos especiales, sin acción y todo en casi silencio. Porque los personajes no hablan, pero el film esta acompañado de una muy buena banda sonora, que corre a manos de Ludovico Bource, que junto con la fotografía de Guillaume Schiffman, dan como resultado una acompañamiento perfecto para el silencio de los personajes. 
El film es una buena opción para ir al cine, solo o acompañado, aunque recomiendo que aquellos que vayan a verla, no coman palomitas, pues resulta un poco embarazoso que el único sonido que se oye en la sala sea el crujir de unas deliciosas palomitas, mientras en la pantalla se ve (que no oír) a dos personajes intercambiar opiniones. 
En mi opinión la película se merece un 3.5, pero por el simple hecho de ser valientes, rompedores y atrevidos la califico de 4, porque estrenar una película muda en el siglo XXI, no deja de ser una temeridad.

Valoración: 4/5