25.1.12

Clásicos Disney #20: Los aristogatos (Wolfgang Reitherman, 1970)

En un barrio rico del París de principios del siglo XX Madame Adelaide vive con tranquilidad junto a su gata, Duquesa, y los hijos de esta, Berlioz, Toulouse y Marie, a parte de ellos tan solo tiene a su fiel mayordomo, Edgar. Lo que ella no sabe es que este no es tan fiel, ya que cuando descubre que el dinero de la anciana quedará en manos, o patas, de los gatos. Entonces el mayordomo traza un plan para deshacerse de los mininos, durmiéndolos, secuestrándolos y abandonándolos a su suerte en un campo, ya que un par de perros patosos, le complican el resto del plan.
Cuando los gatos despiertan perdidos en mitad del campo francés, sin saber como han llegado ahí ni como salir, se ven desamparados, hasta que conocen al gato callejero Thomas O'Malley, que les ayudara a llegar a París. Durante el viaje surge el amor entre Thomas y Duquesa, motivo más para que este les ayude a regresar a su casa, junto a una banda de jazz gatuna, liderada por Gato Jazz, un trompetista peludo.
Una de las aventuras más tiernas y bonitas de la factoría Disney, en la que la personificación de animales no es completa pero lo suficiente para que estos protagonicen una película, pero para que también nos parezca una aventura real.
El film, al estar ambientado claramente en la ciudad de París, no puede evitar mostrarnos detalles de este, como los conocidos tejados de Montmartre, las calles al estilo Champs-Élysées, y, de fondo, como no podía ser de otro modo, la Torre Eiffel. Otra de las curiosidades que encierra este film es el tributo que se hace a Louis Armstrong, ya que tras la trompeta de Gato Jazz, esta sin duda el mismo espíritu que el del músico de Nueva Orleans.
A pesar de que este film está protagonizado por gatos, para un amante de los perros es inevitable disfrutar de dos de los personajes más graciosos y carismáticos, pero desgraciadamente olvidados, de Disney, y son los perros de campo Napoleón y Lafayette.
Un film de gran calidad pero considerado menor, oculto tras otros de mucha mayor importancia y popularidad como La sirenita o La bella y la bestia, pero no por ello tenemos que olvidarlo, sino que debemos recuperarlo y hacer que los pequeños lo redescubran, ya que es una muy buena opción para que dejen un poco de lado la animación virtual.

Valoración: 4/5