31.1.12

Millenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres. Un remake demasiado rápido

A penas dos años después de que se estrenará el film original por parte de los suecos, ha llegado a nuestras pantallas el remake americano de la primera entrega de la trilogía literaria Millenium, Los hombres que no amaban a las mujeres.
Una vez más nos encontramos en Suecia -una Suecia un poco extraña ya que todo está escrito en inglés-, donde el periodista Mikael Blomkvist, junto a la revista donde trabaja, se enfrenta una demanda legal por calumniar a un gran empresario, viendo un oscuro futuro ante él. Por otra parte la joven y problemática Lisbeth Salander, trabaja como espía y hacker para un empresa de seguridad y vive tutelada por un agradable hombre, pero cuando este enferma, su tutor es sustituído por un hombre que abusará de ella a cambio del dinero que legalmente le corresponde, será entonces cuando Lisbeth empezará una peculiar venganza contra este hombre. A Mikael se le hace una oferta que no puede rechazar, ya que a cambio de llevar una pequeña y discreta investigación sobre la desaparición de una joven hace cuarenta años, tanto si consigue como si no resultados, cobrará por el trabajo realizado. Ambos personajes acabarán confluyendo para llevar a cabo una investigación entorno a una peculiar y poderosa familia que esconde grandes secretos.
El reparto es espectacular, los protagonistas son Daniel Craig -que ya trabaja en la nueva entrega de James Bond- y Rooney Mara, junto a ellos está Christopher Plummer que demuestra que los años no pasan si eres un excepcional actor, Stellan Skarsgard, el sueco que aparece en todas las películas americanas que tratan algo sobre los países del norte de Europa, y Steven Berkoff, que de mafioso ruso pasa a abogado sueco como quien cambia de chaqueta de forma excepcional, además de un reparto con nombres como Robin Wright, Joely Richarson o Donald Sumpter.
Durante mucho tiempo antes al estreno se dijo que esta versión, a pesar de ser la comercial americana, interpretaba mejor la obra original de Stieg Larson, pero, si exceptuamos unos cuantos minutos del final, el resto de la película es una copia de la sueca de 2009, incluso hay planos que son absolutamente los mismos, hecho que a los que hayan visto las dos películas les parecerá una la burda copia de la otra.
Algo que a mi entender adapta mejor la versión americana, por la mentalidad purista del público que va dirigida, son las escenas violentas, mientras que la de 2009 no reparaba en mostrarnos al detalle violaciones, torturas, etc., está disimula más estas tomas aunque la dureza se percibe de la misma forma, sin perder ni un solo elemento de la historia.
Al igual que las tres entregas suecas, este film es solo apto para los seguidores de la trilogía literaria, y para todos aquellos que consideren que las palabras intriga y misterio debenir unidas a sangre y violencia gratuita.

Valoración: 3,5/5