17.2.12

Recomendación de la semana: Los Teleñecos en la isla del tesoro (Brian Henson, 1996)

Hay gran cantidad de versiones de la obra de Robert Louis Stevenson, pero pocas tan divertidas y originales como esta, la de los Teleñecos. Además de contarnos la historia original, le dan pequeños detalles y bromas al más puro estilo Muppets, que la hacen mucho más atractiva.
Jim Hawkins, el niño, Rizzo, la rata, y Gonzo..., lo que sea, viven como chicos para todo en una pequeña posada de Inglaterra, donde reside un viejo marinero, Billy Bones, pero una noche la posada es asaltada por unos piratas que buscan el mapa del tesoro del Capitán Flint, pero los tres pequeños consiguen huir con él y emprender el viaje en busca de la aventura y la fortuna. Todo marcha bien hasta que se cruza en su camino el simpático y, aparentemente, inofensivo cocinero Long John Silver.
Como ya hemos dicho la gracia de este film no reside en la adaptación, sino en como lo hacen los Teleñecos, ya que en numerosos momentos hacen referencia a lo malo que es el guión, a porque los hacen bailar de forma estúpida, entre otros muchos detalles. Hablando de las canciones, esta película posee una de las mejores bandas sonoras musicales del cine, con canciones realmente buenas, como la de los títulos iniciales. Y si alguien cree que se parecen mucho a las de la tetralogía pirata, Piratas del Caribe, es porque detrás de la música de ambas películas está el mismo hombre, Hans Zimmer.
Además de los habituales Gustavo, Gonzo, Fozzie y Peggy, en esta ocasión también tienen un cierto protagonismo Rizzo y Sam el águila, y también incluyen al Chef de la única que podía aparecer, como hacen mención un grupo de frutas. Los humanos que más participan son el joven Kevin Bishop, como Jim Hawkins, Billy Connolly como el viejo Bones, y Tim Curry en una brillante versión de Long John Silver, muy alejada del original pero lo suficientemente buena como para que no nos importe.
Tal vez no es la más conocida, y seguramente tampoco la mejor, pero sin duda alguna es mención, ya que la adaptación de una obra clásica, llevada a cabo de esta forma y que además conserve la esencia de la novela de Stevenson, es sin duda destacable.
En fin, una maravilla del cine, modesta, pero una maravilla, que gustará a todos, y será una agradable manera para que los más pequeños de la casa descubran un clásico de la diversión infantil como son los Teleñecos.

Valoración: 3,5/5