14.2.12

The Rum Diary. Crónica de una resaca

La cinta dirigida por Bruce Robinson, es una cruda fotografía de la realidad de Puerto Rico de principios, de la mano del periodista, padre del periodismo gonzo, Hunter S. Thompson. En la que el narrador se involucra directamente en la investigación, viéndose relacionado e influido por los acontecimientos que quiere investigar.
Inspirada en la novela de Hunter S. Thompson, esta película puede ser considerada como una segunda parte o film paralelo a Miedo y asco en Las Vegas de Terry Gilliam, pero mientras que el film de 1998 es una adaptación, esta es una adaptación exacta de la obra, algo así como una breve biografía del periodista.
Paul Kemp es un joven escritor que aún no ha podido publicar ninguna de sus obras, cuando llega a Puerto Rico con la intención de trabajar en pequeño periódico de la ciudad de San Juan, pero cuando llega no se encuentra con lo que esperaba. El periódico esta en decadencia, y todo son tentaciones para probar todo tipo de alcohol y droga. En lo que parecía ser una aburrida etapa de su vida, todo cambia cuando un empresario, por decirlo de algún modo, Sanderson, que lo involucra con algunos socios norteamericanos en un negocio de expropiación. Tal vez todo hubiera salido todos para él si no hubiera conocido a Chenault, la pareja de Sanderson, de la que se enamora y que le complica la vida.
Si la historia llama la atención el reparto no queda atrás, protagonizado por Johnny Depp, que esta en su salsa en este tipo de películas, está acompañado por Aaron Eckhart como Sanderson, Michael Rispoli como Sala, el fotógrafo borracho, la hermosa Chenault está interpretada por Amber Heard, además de Richard Jenkins y Amaury Nolasco, el reparto principal lo cierra un brillante Giovanni Ribisi como Moberg, un periodista, que al igual que Kemp, que se ha convertido en drogadicto.
Un detalle que puede sorprender es el constante estado del personaje de Johnny Depp, que ya desde el principio del film ya va borracho, y va de resaca en resaca como si nada, como si fuera su auténtico oficio. No es tan solo él, ya que el fotógrafo Sala y el antiguo periodista Moberg están peor aún que él, atreviéndose a todo, ron, vino, cerveza, desconocidas drogas que se toman a través de los ojos, etcétera, etcétera.
Esta es una de aquellas películas que muy bien muy bien no sabemos por donde casi hasta que termina, pero que te mantiene pegado al asiento debido a los numerosos detalles e historias que se nos presentando. A pesar de ello, es recomendable tan solo para los que las comedias psicodélicas, si os gustó Miedo y asco en Las Vegas o Rango, este film es para ti. 

Valoración: 3,5/5