28.3.12

Clásicos Disney #29: Los rescatadores en Cangurolandia (Hendel Butoy & Mike Gabriel, 1990)

En 1990 se estrenó la película Los rescatadores en Cangurolandia, de título original The Rescuers Down Under, siendo este film la secuela de la película Los rescatadores de 1977, y la única secuela de otro film que pertenece a la lista de "Clásicos Disney". Dirigida por Hendel Butoy y Mike Gabriel y guionizada por Jim Cox, Kery Kirkpatrick, Bryon Simpson y Joe Ranft, esta secuela a resultado ser una muy buena segunda parte, rompiendo el tópico de “segundas partes nunca fueron buenas”. El film nos cuenta como Bianca y Bernardo, tiene que ir hasta Australia para salvar a un niño llamado Cody de un cazador furtivo que lo tiene retenido para que le ayude a encontrar un águila dorada. El film tiene momentos de aventura, romanticismo diversión y acción, lo que la hace perfecta para ver en familia. El film tiene una clara moraleja medioambiental y defensora de los animales, lo que no deja de ser un buen mensaje para los más pequeños de la casa. 
El film refuerza la importancia de la amistad, de la valentía, de las buenas acciones y la importancia de la naturaleza y los animales que la habitan. El personaje malvado, el cazador, es una hombre malo, egoísta e interesado que utiliza a los animales para su propio beneficio, y le importa tan poco la vida de estos que para asegurarse de que el águila se un animal único, le ordena a su compinche animal, Johana, que se coma los huevos de la madre. Este personaje en especial me recuerda en bastante al gato de cenicienta, que siempre quería molestar y perjudicar a cenicienta y sus amigos, pero que era tan patoso que siempre lo hacia mal. El film deja muy claro el papel de los malos y el de los buenos lo que ayuda mucho al espectador más pequeño de la casa a entender bien el mensaje que da la película.
Recomiendo este film a los que les gusto al primera película, a los que les interese saber que pasa con Bianca y Bernardo y a los que les guste el cine de los años 90, donde los trazos , los colores y los movimientos de los personajes resultaban reales y creíbles.

Valoración: 4,5/5