3.3.12

Un gran poder conlleva una gran película Reboot: Blade (Stephen Norrington, 1998)


Blade el cazavampiros salido de los cómics de Marvel fue llevado a la gran pantalla por Stephen Norrington, Wesley Snipes es el encargado de encarnar a este mitad hombre mitad vampiro que protege a la humanidad de un mundo donde los vampiros matan e intentan dominar a las personas, en lugar de enamorarse de humanas.
La madre de Blade muere al darle a luz, como había sido mordida por un vampiro, Blade se ha convertido en un híbrido entre humano y vampiro, tiene la fuerza de un vampiro y no le afecta la luz ni la plata o los ajos, en cambio si tiene sed de sangre y envejece igual que un humano. Blade se dedicará junto a su colega Whistler (Kris Kristofferson) a perseguir a todos los vampiros hasta encontrar al que mató a su madre. Tras conocer a la doctora Karen (N’Bushe Wright) sus pasos le llevaran a localizar al chupasangre Frost (Stephen Dorff), este pretende convertirse en la Magra, el Dios vampiro de la sangre, tras descifrar el código sagrado de los pura sangre (algo así como la Biblia de los vampiros), para ello necesitará la sangre de Blade, el que ha visto el sol. 
Blade es esa clase de antiheroe que parece malo pero en el fondo tiene su corazoncito, pretende librar al mundo de los vampiros e incluso salva a la chica tras haber sido mordida por uno de ellos. Wesley Snipes hace de tipo duro con un papel que le va como anillo al dedo, gracias a la fuerza y las técnicas de combate que Blade domina vemos en pantalla una gran película de acción, Snipes se desenvuelve muy bien en esas situaciones, con un estilo frío y seco pero con un puntito de gracia en algunas situaciones. Ademas cuenta con la ayuda de Whistler un compañero mayor que él experto en armas que será como su mentor o padre espiritual. La película tiene muy buenas escenas como la secuencia de inicio o la lucha en una zona con textos sagrados -en la que aparece un vampiro gordo seboso-, en cambio otras no parecen estar al nivel como el combate final entre Blade y Frost, muy corto y algo cutre en la forma de acabar, ademas los efectos especiales no es que sean nada del otro mundo. El punto bueno está en la música, combina muy bien los temas techno con los combates contra los vampiros, le dan mucha fuerza y agilidad.
En definitiva una buena peli de vampiros, combinando acción y algo de terror mezclado con una buena banda sonora y grandes escenas de combates y luchas contra vampiros, dentro del género es de lo mejorcito que hay, además cuenta con dos secuelas Blade II (2002) y Blade Trinity (2004) que mantienen la esencia pero no están al mismo nivel. Recomendable.
Valoración: 4/5