10.3.12

Un gran poder conlleva una gran película Reboot: Hellboy (Guillermo del Toro, 2004)

Desde siempre han habido héroes y villanos, pero muy pocas veces se ha visto en el mundo de los cómics lo que todos llaman antihéroes, aquellos que están predeterminados a ser malvados pero por algún motivo acaban siendo uno de los baluartes del bien. Uno de estos hombres, aunque no lo sea, es Hellboy.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis se dedicaron al ocultismo, a intentar conseguir formas poco convencionales de ganar la contienda, una de las investigaciones más importantes es la que llevan a cabo en una vieja iglesia de Escocia, uno de los líderes de la investigación es Rasputín, el brujo ruso, que consigue conjurar un viejo ritual pagano que llama a un demonio, pero justo en ese momento un grupo de soldados americanos asesorados por el doctor Trevor Bruttenholm, consigue reducir a los alemanes y hacerse con el demonio, que es tan solo un niño de color rojo con cuernos y cola. Educado como un humano oculto tras la protección del profesor Broom y de la agencia secreta que dirige la B.P.R.D. -en castellano Agencia de Defensa e Investigación Paranormal-, convirtiendo un demonio en héroe que lucha contra lo desconocido. Junto a él hay otros seres con poderes como Abe Sapien, un hombre anfibio, y Liz  Sherman, una mujer que crea fuego. Este equipo tendrá que hacer frente a una misteriosa amenaza, Rasputín ha regresado.
Hasta el momento del estreno de este film, tan solo habíamos visto superhéroes con mallas y máscaras, pocas veces asociados a una agencia gubernamental, y Mike Mignola brindó esta oportunidad a Guillermo del Toro, para que este obrará su magia creando una versión cinematográfico del héroe rojo.
El reparto escogido para llevar a cabo está al nivel del director, John Hurt es profesor Broom, Selma Blair es Liz, el metamórfico Doug Jones, se pone en la húmeda piel de Abe Sapien, y el más sorprendente de todos es el actor que interpreta a Hellboy, Ron Perlman, sopresa incluso para él, que en el making off afirma que "la magia del cine reside en convertir un hombre de cincuenta años en un demonio de no más de treinta". Además el malvado es Rasputín está interpretado por uno de los habituales villanos del cine, el checo Karel Roden.
Tal vez a los más puristas seguidores del cómic no les guste esta versión de la historia, pero debemos tener en cuenta que es una magnífica adaptación que a pesar de no ser exactamente que su padre de papel es la mejor versión que se podía hacer.
Es muy recomendable para todos, incluso para los que no sigan las películas de superhéroes, ya que también es un excelente film de ciencia ficción y fantasía.

Valoración: 4/5