12.5.12

Ciclo Tintín: Tintín y el misterio de las naranjas azules (Philippe Condroyer, 1964)

La pareja de guionistas formada por André Barret y Remo Forlani, tres años después de Tintin et le mystère de la Toison d'Or realizaron el guión de la que sería la segunda película con actores reales del personaje belga. En esta ocasión, después de escribir un libro sobre el hambre, el Profesor Tornasol no para de recibir cartas y paquetes proponiéndole todo tipo de nuevos experimentos, pero sólo un atrae al profesor, una naranja azul enviada por el investigador español, en concreto valenciano, el Profesor Zalamea. Pero la misma noche después de recibir un ejemplar de estas magníficas naranjas, que además de ser azules, brillan, alguien entra y se el prodigio, haciendo que en Tornasol marche hacia Valencia, acompañado por Tintín y el Capitán Haddock . Allí descubrirán que el Profesor Zalamea ha sido secuestrado, y poco después le acompañará el pobre Tornasol. Tintín y Haddock no dudarán en salvar a su amigo y descubrir quién se esconde detrás del misterio de las naranjas azules. La realización del filme recae en el francés Philippe Condroyer, que no dudó en recuperar lo que ya fue Tintín en su primera aventura real, Jean-Pierre Talbot, para protagonizar esta película de poco más de una hora, junto con actores de cierto renombre en el cine francés como Jean Bouise en el papel del Capitán Haddock, y el español Félix Fernández como Profesor Tornasol. 
Uno de los principales problemas, dejando de lado la baja calidad argumental, es la caracterización de los personajes, desde Tintín, reconvertido en una especie de joven aventurero sin muchas luces, hasta los Dupondt, vistos como una especie de payasos de circo, sin mirar al capitán, claramente un borracho un poco corto de entendederas, hacen que lo que hubiera podido ser un excelente principio para las adaptaciones del cómic al cine se convirtió en un motivo para no hacerlo. Esto sorprende, sobre todo cuando se descubre que uno de los adaptadores es el creador del Astérix, René Goscinny.
Debemos tener en cuenta que tan esta como la anterior película son más bien pobres adaptaciones cinematográficas, lo que motivó que alguien no se atreviera a realizar otro filme de Tintín hasta casi cincuenta años después. Esta producción franco-española, claramente dirigida a un público muy joven, fue rodada entre Gandia y Xàtiva, con una gran presencia de actores españoles, así como un ejército de niños, probablemente locales, ambos hechos, sin duda, condicionados por la productora española.
Cabe decir que, pese a ser una película de Tintín, su pobre calidad, tan artística como argumental, hace de ella una manera de infravaloritzar los personajes creados por Hergé. Aun así, debemos tener un cierto respeto por el film, por ser un intento, aunque no muy acertado, de llevar Tintín al cine.

Valoración: 2/5