11.5.12

Recomendación de la semana: Astérix el Galo (Ray Goossens, 1967)

Tan solo ocho años le bastaron a Astérix para passar del papel a la gran pantalla. En 1967 una productora belga, Belvision, firmó un contrato con el editor de Astérix, Dargaud, para crear una serie animada inspirada en su primera aventura (Astérix el Galo, 1961) pero dividida en episodios. Sus creadores, René Goscinny y Albert Uderzo, ajenos a esta producción un día fueron llamados, como el propio Uderzo cuenta, para asistir al pase privado de la serie, que se proyectaría a modo de película. Tras descubrir que sus creaciones habían tomado movimiento sin contar con ellos decidieron que era una pena destruir el trabajo de otros, y permitirían este primer film pero otros capítulos, haciendo destruir las primeras partes de una segunda aventura. Pero después del pase, que fue un éxito, muchos distribuidores quisieron proyectar la serie en el cine a modo de película, los galos habían triunfado por si mismos.
La historia nos narra la primera de las aventuras de Astérix, cuando el druida Panorámix es secuestrado por los romanos para que les revele el secreto de la poción mágica, y como Astérix, utilizando su astucia, consigue reunirse con el prisionera y hacérselas pasar canutas a los invasores.
A priori si nadie nos dice que esta película se realizó sin la colaboración de los autores franceses nadie se lo cree, ya que el estilo, aunque un poco tosco, es clavado a los dibujos de Uderzo y el guión es seguido fielmente -con algunas licencias, está claro- del cómic. Pero para los observadores y seguidores de los galos hay un detalle que no se escapa, las manos. Sí, sí, las manos de los personajes. En el cómic, y desde siempre, las manos de los protagonistas tenían cinco dedos, pero en esta ocasión, supongo que por motivos técnicos, todos los personajes tienen cuatro dedos, ya que es más fácil dibujar una mano de cuatro que de cinco dedos, recordándonos a las clásicas series de animación de Hanna-Barbera, como Los Picapiedra o Los Supersónicos.
A pesar de este detalle estamos ante un paso de gigante para la colección de Astérix y, como el propio dibujante afirma, una obra fiel a sus personajes. Fue a partir de este momento que los galos dejaron de ser franceses para pasar a ser mundiales. La calidad de la cinta es un poco pobre, sobretodo por la sencillez del dibujo, però por el ser el primer film de Astérix debemos considerarla una pieza clave para cualquier coleccionista.

Valoración: 3,5/5