13.6.12

¡Más madera!: Sopa de ganso (Leo McCarey, 1933)

El gobierno de la república de Freedonia pide un préstamo de veinte millones de dólares a la acaudalada señora Gloria Teasdale, esta a cambio solo pide que el presidente sea Rufus T. Firefly. Tras este cambio de rumbo de la política de Freedonia, también cambia sus relaciones con el país vecino, Sylvania, sobretodo cuando Firefly abofetea al embajador Trentino. Este último, que planea controlar el país, y, con la ayuda de sus espías, la bailarina Vera Marcal, Pinky y Chicolini, lo consigue, pero por la fuerza. Chicolini, que es descubierto después de una hilarante persecución en la casa de la señora Teasdale, es juzgado por alta traición, porque el “brillante” presidente Firefly lo había nombrado ministro de guerra, pero justo cuando se está a punto de dictar sentencia llega la noticia de la invasión, llevando a todo el pueblo a luchar por su país, eso sí, después de interpretar un gran y espectacular número musical. 
Uno de los puntos fuertes del film es la introducción de sus magníficos y extraordinarios escenarios, que aportan más profundidad a la interpretación, siendo momentos estelares el juicio, la lucha en la casa de campo de la señora Teasdale o el brillante momento del espejo. 
Esta escena, que junto al camarote de Una noche en la ópera, es tal vez una de las más conocidas de los hermanos, y lo que que nos demuestra es que además de ser unos excelentes cómicos eran todos como gotas de agua. Este gag, que ya había sido utilizado por Charles Chaplin y Max Linder, resulta mágico e inmejorable tal y como lo concebió McCarey y como lo interpretaron Groucho y Harpo. 
Y es que además de ser una de las más excelentes películas de los hermanos, en cuanto a gags se refiere, es la única en la que se prescinde de los solos musicales de Harpo y Chico, demostrando ser momentos bonitos pero prescindibles para el éxito del film. 
Lo que se hace patente en este film, y que ya se intuía desde hacia años, era que Zeppo, que no había creado un personaje propio, era completamente prescindible y, además, él mismo se sentía insatisfecho por el poco fondo cómico que tenían sus papeles y las pocas posibilidades que le ofrecía. 
Este film marca un antes y un después en la carrera de los Marx, además de pasar a ser tres, también es la quinta y última película que rodaron para la Paramount. Este salto, que no podría significar nada, se materializó también en la forma de concebir sus películas, mientras que en estas cinco mantuvieron, el que podríamos llamar, formato de vodevil, a partir de ahora los argumentos y las situaciones pasarán a ser menos anárquicas y rocambolescas como hasta ahora. 
Esta película, estrenada en 1933, está realizada en el mejor momento para criticar a las dictaduras, ya que en ese mismo año Hitler llegó al poder, y poco a poco los totalitarismos se abrieron paso en la Europa continental. Siendo esta una crítica avanzada de la situación en la que se encontraría el mundo en pocos años, es sin duda una de las cintas más brillantes de los hermanos.

Valoración: 5,5/5