21.7.12

En ocasiones tengo miedo: Frankenstein de Mary Shelley (Kenneth Branagh, 1994)

La prematura muerte de su madre durante un parto, arranca violentamente a Víctor Frankenstein de su idílica vida en Ginebra. Desde ese día, la idea de vencer a la muerte será su obsesión y, por ello, decide estudiar medicina. Conoce al siniestro profesor Waldman, de quien se rumorea que pasó su juventud estudiando la posibilidad de crear un ser humano. Víctor no solo se interesa por sus experimentos, sino que está dispuesto a llegar hasta el fondo de la cuestión cueste lo que cueste.
1992 marcó el comienzo de la nueva moda por adaptar a la gran pantalla los grandes mitos del terror. En ese año, Francis Ford Coppola estrenó con gran éxito de crítica y público Drácula de Bram Stoker, y dos años más tarde le tocaría el turno a Frankenstein. En esta ocasión, Coppola se limitó al papel de productor, y cedió la dirección a Kenneth Branagh. En Frankenstein, de Mary Shelley podemos observar diversas cosas, me gustaría destacar ante todo el anhelo demente de Victor ya que su sueño de ponerse a la altura de Dios en la creación de un ser vivo, y la oposición de sus personas más cercanas, prepara bien el conflicto, a su vez y a nivel de reparto, me gustaría remarcar la magnífica interpretación de De Niro: ésta sí que es la criatura de Frankenstein más turbadora de la historia del cine, sobre todo por ser tan humana (el maquillaje es impresionante). 
Forma parte de este film el complejo de Edipo que podemos observar en el romántico encuentro del hombre enamorado de su madre y también, la revelación de la finitud del ser humano, que nace, vive y muere, y es aquí donde podemos descubrir en esta película, la posibilidad de superar la muerte, de recrear a las personas amadas.
En definitiva, se supone que es uno de los grandes clásicos, a pesar de ello, yo no lo categorizaría como tal. Un buen film para ver, a pesar de que hay versiones posteriores más dignas de alabar.

Valoracion: 3/5