28.8.12

Ira de titanes, la secuela innecesaria pero espectacular de un remake

Una de las películas más espectaculares de este 2012 hubiera sido sin duda Ira de titanes, pero se ha chocado con un muro indestructible formado por los auténticos titanes de este años, Los Vengadores y El caballero oscuro. La leyenda renace, que han parado a cualquier competidor tan solo con los posters. Pues bien, este ha sido un film completamente innecesario, aunque haga taquilla, con la primera parte tuvimos bastante, era un tributo al mítico film de 1981, pero este no es nada más que una forma de seguir exprimiendo el filón que un día se encontró con los relatos mitológicos.
Para ser sincero, muy bien, muy bien, el film no se de que va. Bueno, sí, tenemos a un Perseo retirado que vive feliz con su hijo, pero Hades y planea de nuevo hacerse con el poder, y despierta a Cronos -el titán que se comió a sus hijos pero que Zeus desterró. Hasta aquí bien, pero las traiciones y tejemanejes de los dioses llegan a tal complicación que te da igual quien es buen y quien malo. Hades con la ayuda de Ares consigue matar a Poseidón y recluir a Zeus para que Cronos le absorba toda la energía. Tan solo un hombre podrá salvar a los dioses y a la Tierra de su destrucción, Perseo. Pero no estará solo, Andrómeda y Agenor le ayudaran a llegar al Tártaro para detener a los dioses traidores y los titanes come-hijos. Como podéis ver mucha atención no le preste, estaba más pendiente de las explosiones, las hostias, y los bichos raros que del argumento.
Para esta película, Louis Leterrier, alérgico a las segundas partes, cede el testigo de la dirección a Jonathan Liebesman, responsable de películas como Invasión a la Tierra, vamos, que no tenemos mucho que esperar. La interpretación queda en segunda plano en pos de los efectos especiales y los bichos raros -nada comparables a los de Ray Harryhausen-, que no paran de querer destruir la humanidad.
El reparto principal consta de los mismos hombres, Sam Worthington (el chico Avatar), Liam Neeson, Ralph Fiennes y Danny Huston, pero las chicas no siguen, Gemma Arterton no aparece, y Alexa Davalos, la primera Andromeda, es sustituida por la británica Rosamund Pike, además de otras incorporaciones como el nuevo Ares, Édgar Ramírez, y Agenor, hijo de Poseidón, interpretado por Toby Kebbell, que parece más un perro-flauta que un semidiós.
Recomendable para los amantes de la acción sin sentido, y, para que engañarnos, todos aquellos que quieran disfrutar de una tarde de cine sin pensar demasiado y a bajo coste. Para ser sinceros la película es espectacular, pero queda a la sombra de otras mucho más atractivas, pero igualmente convence lo suficiente como para intentar verla.

Valoración: 2,5/5