15.8.12

Mezclado, no agitado: Agente 007 contra el Dr. No (Terence Young, 1962)

En 1953 Ian Fleming, un escritor que sirvió como asistente de la Inteligencia Naval del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, publica una novela de espías, Casino Royale, protagonizada por James Bond, un hombre infalible al servicio de su majestad en el MI6. Quien le iba a decir a este escritor que su personaje se convertiría en un referente en el género, y todo un símbolo cultural del mundo contemporáneo.
A pesar de que la primera aventura oficial es Casino Royale, en las versiones cinematográficas su primera aparición así como su primera misión oficial es y será siempre, Agente 007 contra el Dr. No -traducción un poco barroca del título original, Dr. No.
La misteriosa desaparición de uno de sus agentes en Jamaica, el MI6 decide enviar a al agente 007, James Bond, para que descubra que ocurre allí. Una vez en el lugar, descubre que la desaparición esta relacionada con los asuntos del Dr. No, un misterioso científico. En Jamaica Bond trabajará con la ayuda Quarrel, un nativo contratado por la CIA, representada por Felix Leiter, además tendrá de bella mujer -característica habitual del cine Bond-, Honey Ryder.
El reparto fue más bien normal, nada del otro mundo, un desconocido a nivel internacional, Sean Connery, encabezaría el título, actores secundarios de origen americano como Jack Lord o Joseph Wiseman, y actores de teatro como Bernard Lee. Todos ellos eran poco conocidos, como mucho recordados, y consiguieron fama mundial gracias a este film. El caso más claro fue el de la belleza suiza, Ursula Andress, que no tuvo éxito en el cine italiano, pero probó suerte saliendo sensualmente del mar en Dr. No, y se convirtió en una de las mujeres más bellas del cine de la noche a la mañana.
El éxito que tuvo este film fue sorprendente, ya que United Artist tan solo dio un millón de dólares para realizar el film. Los productores, Cubby Broccoli y Harry Saltzman, decidieron realizar este film con un gasto mínimo para que la bofetada taquillera fuera menor, pero resultó todo lo contrario.
Con Dr. No quedó demostrado el talento de Connery, así como el éxito del personaje, que cautivó a los hombres por su actitud y su dureza, a las mujeres por su encanto, y a todo el mundo por lo innovador que era, ya que daba una bocanada de aire fresco al cine de aventuras y abría las puertas a un género hoy tan habitual, como es el de los espías.

Valoración: 3,5/5