29.8.12

Mezclado, no agitado: James Bond contra Goldfinger (Guy Hamilton, 1964)

La misión de Bond es seguir de cerca a Auric Goldfinger que, según el MI6, está traficando con oro, pero como siempre 007 se excede de sus obligaciones seduce a la novia del objetivo, Jill, que aparece muerta y pintada de oro, por los excesos de confianza de Bond con ella, siendo una advertencia para el espía que debe alejarse de los asuntos de Goldfinger. A partir de ese momento, Bond emprende un camino de venganza que en diversas ocasiones le acercará al final, ya que Goldfinger no es un malvado cualquiera, y su fiel sicario Oddjob, es muy inteligente y tiene dinero suficiente para costear sus planes.
Tres años desde la primera película, y tres películas realizadas, la serie Bond era imparable, y parecía que esto no tenía final, y así fue, ya que Bond y el malvado Goldfinger cautivó al público y a la crítica por tercera vez, dando mucha más confianza para innovar a la saga, marcando un precedente en el cine, si algo es bueno, no dejes de hacerlo.
Una vez, y sabiendo el éxito que les esperaba, la producción recurrió a actores de prestigio como Gert Fröbe, Honor Blackman, Shirley Eaton, Tania Mallet y Harold Sakata, sin olvidar los ya habituales Bernard Lee como M, Lois Maxwell como Moneypenny, y Desmond Llewlyn como Q. En este film se percibe que Sean Connery se ha acostumbrado a su papel, y actúa con mayor comodidad y confianza que en las dos entregas precedentes, algo que el público agradeció ya que el film era, de este modo, mucho más ameno.
El nuevo director, Guy Hamilton, quiso darle un toque más humorístico al film, quiso añadir muchos más gadgets, y quiso, en resumidas cuentas, innovador en todos lo sentidos, y el cambio gustó. A pesar de alejarse de la realidad de los espías, este hombre siempre en peligro pero que siempre sale indemne de cualquier situación acabó por cautivar a todos, además su flema inglesa, mucho más marcada, empezó a ser un toque imprescindible en todos los Bond posteriores.
Otro de los elementos que quedó fijo en las series, fue el binomio de malvado y sicario, si en Desde Rusia con amor, Rosa Klebb tuvo a Red Grant, en esta ocasión Auric Goldfinger tuvo al pequeño pero matón Oddjob, y así sucesivamente hasta la última entrega de Bond-Brosnan.
Un film brillante, podríamos llamarlo un nuevo comienzo de la saga, una película que marcó un antes y un después en la serie, y que además fue la primera en convertirse en un auténtico éxito en taquilla.

Valoración: 4/5