19.9.12

Mezclado, no agitado: 007: Al servicio secreto de su majestad (Peter Hunt, 1969)

Después de años de insatisfacción con el personaje, finalmente Sean Connery abandonó en 1967 el papel de James Bond. El smoking de 007 quedó vacío, además no era un vacío cualquiera, ya que el público se había acostumbrado a relacionar a Connery con Bond, y la elección sería algo tremendamente complicado. Cuando ya llevaban un casting de cuatrocientas personas, un hombre vestido con traje con un Rolex y que conducía un Aston Martin se presentó sin cita previa al casting, y tan solo dijo: "Parece que estáis buscando a James Bond". Su aspecto, su forma de comportarse, su estilo y su decisión al hablar, hizo que los productores no dudaran en dar una oportunidad a este completo desconocido. George Lazenby era un joven australiano de 29 años, había trabajado como modelo en contadas ocasiones, pero era un agente inmobiliario, por lo tanto su experiencia como actor era nula, pero convenció a los que tenía que convencer  y se convirtió en el segundo James Bond, después de Sean Connery, todo un reto para él y para el nuevo director, Peter Hunt, habitual editor de las películas de Bond.
Todas las informaciones indican que Blofeld se encuentra en un gran y ostentoso cuartel en Piz Gloria, los Alpes Suizos. Bond es enviado bajo la identidad de Sir Hillary Bray, un representante del Colegio de Armas de Londres. Después de años de encuentros y encontronazos, Bond por fin está lo suficientemente cerca de su archienemigo como para acabar con él. Pero ahora Bond tiene un punto débil que Blofeld aprovechara, una novia, Tracy Di Vincenzo, hija de un importante jefe del crimen organizado, y algo que le impedirá actuar con la habitual libertad con la que consigue sus objetivos.
Además del mencionado George Lazenby, la cinta fue protagonizada por Telly Savalas como Blofeld, Diana Rigg como Tracy, e Ilse Steppat como Irma Bunt, además de los ya habituales Bernard Lee, Lois Maxwell y Desmond Llewelyn.
Tan pronto como llegó a las salas, el film fue muy criticado, y en ese momento se convirtió en la peor película de Bond, a pesar de guardar grandes parecidos con la obra original de Fleming, como Agente 007 contra el Dr. No y Desde Rusia con amor. Pero el paso del tiempo ha jugado a favor del film y del protagonista, y hoy en día goza por ser una de las mejores entregas.
Del mismo modo que el hecho de parece a Bond le dio el papel, también se lo quitó, ya que su carácter fuerte e independiente, a pesar de parecerse al personaje, hizo que quisiera ser algo más que un actor, y su descontento durante el rodaje acabó con la destrucción del contrato después del film. El smoking de Bond volvía a estar libre.

Valoración: 4,5/5