5.9.12

Mezclado, no agitado: Operación Trueno (Terence Young, 1965)

Dos bombas atómicas han sido robadas, ya que poco después de desaparecer, el gobierno inglés recibe un ultimátum de SPECTRA, sino pagan un rescate, una ciudad importante de Inglaterra o Estados Unidos será víctima de un potente ataque nuclear. M decide enviar a James Bond a las Bahamas para averigüe algo al respeto, ya que todo apunta a que Emilio Largo, un respetable hombre de negocios, está detrás de todo. Pero Bond no se conformará con intentar deshacer sus planes, sino que también aprovechará para flirtear con su joven y bella novia, Domino Derval.
Algo clássico de las producciones Bond son los conflictos con los derechos de autor, y Operación Trueno no es una excepción. Originalmente, la novela de Ian Fleming, Operación Trueno, ya tuvo problemas en su publicación, ya que los colaboradores habituales de Fleming, Kevin McClory y Jack Witthingham, denunciaron al autor por crear una novela bajo su nombre en base a un guión que habían escrito para una película los tres juntos, proceso que acabó con McClory con una parte de los derechos para realizar una película. Para curarse en salud, los productores, Broccoli y Saltzman llegaron a un acuerdo con McClory para realizar Operación Trueno, donde ellos actuarían como productores ejecutivos.
Otro de los grandes problemas de este film fue el de los protagonistas, no tan solo Sean Connery,  que empezaba a estar cansado del ritmo de producción así como de la prensa que lo seguían a todas partes, sino también de los gadgets. Si hasta este momento los ingenios de Q habían sido un complemento de 007, en Operación Trueno llega a percibirse que tal vez 007 es el complemento humano de los gadgets, algo que desagradó a gran parte del público así como a su actor principal, del que ya se oían rumores de su renúncia como James Bond. El fin de la vinculación del personaje con su primer actor era perceptible sin necesidad de ningún invento de Q.
La película, como todas las Bond, te cautiva desde el minuto uno, pero mientras que otras consiguen que te mantengas pegado a la pantalla hasta el final del film, en este caso hay momentos que pierdes el hilo argumental, debido a las largas escenas subacuáticas, que si por un lado tienen una gran belleza con una fotografía y una música excelentes, por el otro no hacen más que ralentizar el ritmo de la película. Un interesante y bueno film, pero lejos de las primeras entregas Bond.

Valoración: 3,5/5