22.9.12

The Bourne Trilogy: El mito de Bourne (Paul Greengrass, 2004)

Como sucede con todas las buenas películas, si una primera entrega con un argumento cerrado tiene éxito, se toma la decisión de realizar dos más. Ejemplos claros y recientes de este hecho son la trilogías de Piratas del Caribe, Matrix o de Bourne.
Mientras que en otras ocasiones tod el equipo se mantiene, sobretodo si el film pretende tener una continuidad, esta vez Doug Liman, responsable de la exitosa primera parte, no se puso tras las cámaras y el escogido fue Paul Greengrass, un director británico conocido por películas como Bloody Sunday, pero sin nada más a sus espaldas.
El reparto continuista, formado por Matt Damon, Brian Cox, Franka Potente y Julia Stiles, así como las nuevas incorporaciones como Karl Urban, Joan Allen o Martin Csokas, hace de este film una manera excepcional de preparar al público y a los seguidores de Bourne para el desenlace final que se producirá en El ultimatum de Bourne.
Una vez más Tony Gilroy, autor del libreto, demuestra que sabe hacer con el personaje de Robert Ludlum, y reabre la historia de Bourne para que la gente vuelva a disfrutar de este personaje de misterioso pasado, y por el que es inevitable sentir algún tipo de simpatía.
Bourne y Marie viven tranquilos y apartados del mundo en un pequeño pueblo de la India, cuando son localizados no se sabe muy bien por quien. Durante la huida Marie muere, y Jason decide acabar con lo que le ha perseguido desde que se despertó en un barco pesquero en el Mediterráneo, su pasado. Por otro lado, Pamela Landy investiga el porque una misión de intercambio de información en Berlín, ha salido mal, cuando son descubiertas las huellas de Jason Bourne que, oficialmente, estaba muerto. Todo ello desemboca en una nueva persecución entre Bourne y la CIA, aunque nadie sabe quien es el gato y quien el ratón.
Si vemos las tres películas en conjunto esta es la más floja de las tres, pero al mismo tiempo es sorprendentemente buena, por lo tanto el nivel general de la trilogía es tal que será difícil de superar. El final abierto, así como el descubrimiento de hechos desconocidos en el primer film, generan un film un poco caótico difícil de seguir, pero visto seguido de El ultimatum de Bourne, las dudas y confusiones se desvanecen, y dejan un muy buen sabor de boca.

Valoración: 4,5/5