29.9.12

The Bourne Trilogy: El ultimátum de Bourne (Paul Greengrass, 2007)

Jason Bourne, después de disculparse con la hija de Neski, su primer objetivo, sigue huyendo herido por la calles de Moscú, hasta que logra eludir a las autoridades y desaparecer de nuevo. Por su parte, el periodista Simon Ross está investigando que hay tras Treadstone y Blackbriar, publicando sus artículos en The Guardian, que Bourne lee. Se pone en contacto con él para averiguar que sabe el periodista y así recuperar su pasado. Pero a pesar de que ayudó a Pamela Landy ha descubrir una conspiración dentro de la CIA, sigue siendo un objetivo, y sera tratado como tal por el jefe de la sección de lucha contra el terrorismo, Noah Vosen. Dado por muerto a ese momento, Bourne será identificado como la fuente de Ross, haciendo que todo el equipo de Vosen lo persiga para neutralizar al periodista y a su fuente, a pesar de que esta en realidad no sea una fuente sino todo lo contrario, alguien que quiere conocer la verdad.
Una vez más, la brillantez de al trama junto con una magnífica interpretación, sobretodo por parte de Matt Damon, hace de este film el mejor de la trilogía, ya que además se nos revelan muchos de los secretos que durante las dos películas anteriores han llenado nuestra cabeza de interrogantes.
Damon se pone por última vez en la piel de Bourne, y lo hace acompañado por uno de los mejores repartos de la trilogía, ya que si en las anteriores habían participado actores de la talla de Brian Cox, Franka Potente o Chris Cooper, en esta ocasión se recupera a Joan Allen y a Julia Stiles, pero además contamos con la participación de actores del calibre de David Strathairn, Scott Glenn, Albert Finney y Colin Stinton, además de la participación de Édgar Ramírez y Paddy Considine.
Paul Greengrass tras las cámaras, y Tony Gilroy con el libreto, demuestran una vez más como se debe hacer una película de acción y conspiración, en que los secretos son debidamente revelados, además de que se dejan ciertas preguntas siempre en el aire, para que el espectador tenga que ver varias veces las tres películas para llegar a su propias conclusiones.
Sin duda alguna esta entrega, la más reveladora de las tres, es una de las mejores, ya que sin quererlo esta trilogía a mantenido en vilo a muchos espectadores que querían saber quien era realmente Jason Bourne, y porque podía hacer todo lo que podía hacer.
A pesar de que la nueva entrega, El legado de Bourne, se ha querido ligar a esta, una no tiene nada que ver con la otra, ya que mientras la nueva no es más que pura acción un pequeño atisbo de intriga, esta trilogía es acción, ya que Damon nunca ha repartido tantos tortazos, pero además nos ofrece un argumento lleno de misterio e intriga que hace más emocionante lo que sucede en la pantalla.
Mi recomendación, que me he reservado hasta hablar de esta entrega, es que las tres películas protagonizadas por Matt Damon como Bourne deben ser vista sino seguidas, en muy poco tiempo, ya que de este modo uno puede apreciar realmente la calidad tanto fílmica como argumental de esta trilogía que permanecerá en los anales de la historia del cine para siempre.

Valoración: 5,5/6