27.10.12

Indiana Jones y la última cruzada (Steven Spielberg, 1989)

En 1938 Indiana Jones combina su trabajo como profesor con la recuperación de reliquias para el museo, como una cruz dorada que persigue desde hace años, y que fue su primera aventura que lo marcó de por vida, su sombrero, su látigo, su miedo a las serpientes, y su poco trato con su padre. Después de huir de una multitud de estudiantes ávidos de consejo, Indy es llevado a la casa de Walter Donovan que lo quiere contratar para encontrar el Santo Grial, porque el anterior director de la investigación ha desaparecido, halagado rechaza la oferta alegando que su padre, el Dr. Henry Jones, es el auténtico experto del Grial, lo que no sabe es que el director desaparecido es su padre. Ante esta situación decide seguir las investigaciones de su padre tan solo para encontrarle. Con la compañía de Marcus Brody, sigue la primera pista que se encuentra en Venecia, donde su padre desapareció, y donde les espera la Dra. Elsa Schneider que les guiara en esta carrera contra los nazis por encontrar el objeto más preciado de la humanidad.
En esta ocasión Spielberg y Lucas querían recuperar a los principales personajes de la serie, introduciendo a Marcus Brody (Denholm Elliott) y Sallah (John Rhys-Davies), así como presentar al padre de Indiana, el especialista en literatura medieval, Henry Jones, para el que se escogió a Sean Connery, ya que como los propios creadores de la saga afirmaron una vez, James Bond es el padre de Indiana Jones. Además de estos, el film cuenta con un buen reparto de malos, Julian Glover es Walter Donovan, Alison Doody es la Dra. Elsa Schneider y Michael Byrne es el General Vogel
La película está repleta de escenas brillantes de acción y aventuras, desde la persecución por Venecia, o la huida de Indiana Jones y su padre. Uno de los mejores momentos de la película es cuando encontramos a Indiana Jones en Berlín, durante una de la quema de libros de los nazis, donde nuestro protagonista se encuentra cara a cara con el mismísimo Hitler, que le firma un autógrafo en el diario de su padre.
Sin duda alguna la combinación del mejor Harrison Ford con uno de los mejores Sean Connery de la historia del cine, hace de esta película una joya del cine de aventuras, siendo, tal vez, la mejor de las cuatro entregas. La complicidad que se muestra en pantalla entre los ficticios padre e hijo, hace que el film fluya por delante del espectador con una facilidad nunca vista, además se retoma el toque cómico de la primera entrega, haciendo que la gente no pare de reírse y de pasárselo bien con las aventuras de esta peculiar família. Otro de los detalles que son atrayentes de esta película, es que la "Chica Jones", Alison Doody como Elsa Schneider, no es ni una chica dura -como lo fue Marion Ravenwood en En busca del arca perdida-, ni una chica en apuros -como Willie Scott en El templo maldito-, sino que es una de las malvadas de la película, que no dudará en traicionar a cualquiera para conseguir sus objetivos.
Una obra maestra del cine de aventuras, que cuenta con todos los elementos para serlo, un protagonista duro pero cómico, una historia perfectamente trabada, unos emplazamientos extraordinarios, todo para dar a luz a una de las mejores películas de Steven Spielberg y George Lucas.

Valoración: 6/5