10.10.12

Mezclado, no agitado: El hombre de la pistola de oro (Guy Hamilton, 1974)

Todas las superpotencias se han incorporado a una nueva carrera, la energética, en la que el Agitador Solex es el objeto más preciado, ya que convierte la energía solar en electricidad. Bond es destinado a recuperar el aparato, pero alguien se interpone en su camino, el asesino Francisco Scaramanga. Este nuevo villano ha marcado una bala de oro con su nombre, y pretende utilizarla para acabar con 007. Lo curioso es que es el propio Scaramanga el que tiene en su poder el Agitador Solex. Lo que podría ser un duelo entre el agente del MI6 y este malvado villano, se convierte en un juego a cuatro bandas cuando la amante de Scaramanga, Andrea Anders, y la nueva compañera de Bond, Mary Goodnight, se incorporan en esta carrera a contrarreloj para recuperar el valioso aparato y acabar con el malvado hombre de la pistola de oro.
Los productores que habían llevado James Bond al cine, Broccoli y Saltzman, ya no se entendían, siendo esta su última película como socios, y eso se nota. El humor simplón y los personajes poco inspirados, hacen de esta una de las peores películas de la saga, incluso de menor nivel que Diamantes para la eternidad. El argumento es más bien soso y carente de imaginación, algo que se nota en la actitud de los personajes, todos ellos de mal humor, y ni la bella Britt Ekland consigue animar la cinta interpretando a la patosa agente del MI6 Mary Goodnight. De toda la cinta tan solo dos elementos consiguen mantenerla, el malvado Scaramanga y su fiel secuaz Nick Nack, interpretados por Christopher Lee y Hervé Villechaize. Por su parte Lee, hace lo que mejor sabe hacer, ser extremadamente malo, tanto que nos llega a caer bien, y por el otro lado el humor simple no recae en las espaldas del pequeño actor francés, sino que este consigue ser aún más cruel y malvado que su jefe.
A parte de los ya mencionados, el reparto está formado por los habituales de la saga, Bernard Lee, Lois Maxwell y Desmond Llewelyn, también repite el Clifton James en el desafortunado y prescindible papel del Sheriff Pepper.
Incluso con la interpretación de Lee, el film queda muy lejos de sus predecesoras sobretodo por el poco valor que se le da a la cinta, que parece más una obligación que un deseo llevarla a cabo, haciendo cojear la segunda película protagonizada por Roger Moore.

Valoración: 3/5