31.10.12

Mezclado, no agitado: Sólo para sus ojos (John Glen, 1981)

Visto la gran cantidad de críticas que recibió Moonraker, Cubby Broccoli se comprometió a traer de nuevo al mejor James Bond en la nueva entrega, Sólo para sus ojos.
Retomando la historia que estaba prevista realizar antes de Moonraker, James Bond sigue la pista del dispositivo ATAC, un aparato que se utiliza para enviar órdenes a los submarinos Polaris. Este dispositivo se encuentra en el pesquero inglés St. George, un barco espía camuflado hundido en aguas territoriales albanesas. Los británicos pretenden recuperar el aparato para evitar que caiga en malas manos, mientras que los soviéticos pretenden hacerse con él mediante Kristatos, un malvado magnate local. 
En esta ocasión el reparto habitual se ve menguado, en 1981 murió Bernard Lee, dejando a M sin actor, por lo que se prefirió obviarlo en la cinta, mientras que Lois Maxwell y Desmond Llewelyn cumple como siempre. Uno de los puntos fuertes del film es el enfrentamiento entre dos villanos, uno más bueno que otro, por un lado esta Kristatos, y por el otro Colobo, ambos interpretados brillantemente por Julian Glover y Topol. Por su parte, Roger Moore da una de sus mejores actuaciones como 007, e incluso la diferencia de edad con su co-protagonista, Carole Bouquet, ni se nota, ya que ambos trabajan de forma excelente, dejando patente que el culpable del fracaso de anteriores películas no es la actitud graciosa de Moore, sino el mal planteamiento inicial de la producción, ya que Roger Moore hace lo que se le pide. 
Todas las anteriores grandes batallas son reducidas a unas medidas creíbles, el humor es mesurado para ser el justo recomendado -a excepción de ciertos momentos-, mientras que un guión espectacular articula una intriga y un suspense que nos mantiene en vilo hasta el final. 
Como de esperar no todo es perfecto, la primera parte del film es un poco de todo todo ello un poco inconexo, y las escenas de persecuciones en coches y esquís, muy bien realizadas, son demasiado extensas, haciendo parece que son incluidas como relleno para llegar al metraje deseado. 
Una vez más la saga remonta el vuelo, haciendo parecer que Moonraker fue un solo desliz, pero aún planea sobre ella el miedo al fracaso que se haría patente más adelante, motivada, sobretodo, por la edad de Roger Moore y la carencia cada vez más mayor de imaginación por parte del equipo.

Valoración: 4/5