3.10.12

Mezclado, no agitado: Vive y deja morir (Guy Hamilton, 1973)

Había pasado dos años desde que se estrenara Diamantes para la eternidad, sin mucho éxito, los productores, que tenían ya muchas divergencias de opinión en cuanto al camino que estaba siguiendo la saga, tenían miedo de volver a fallar al escoger al actor. George Lazenby, a pesar de bien escogido, no había salido tal y como se esperaba, y estaba claro que Sean Connery no volvería a ponerse en la piel de James Bond por mucho que se insistiera, así que se tenía que escoger a alguien y rápido. Las opciones eran pocas, se quería un actor profesional y que estuviera a gusto con la idea de interpretar a 007, así que los dos nombres propuestos fueron Roger Moore y Timothy Dalton, el segundo aunque halagado se creyó demasiado joven para interpretarlo, así que Moore fue el escogido, y nadie hubiera creído que resultara tan bien como fue.
Roger Moore, conocido por interpretar El Santo, se había granjeado fama de ser gracioso, algo que encajaba a la perfección con el nuevo James Bond, como se había visto en la última película. Además Moore se encontraba muy a gusto con la fama, la prensa y los largos rodajes que implicaba ser James Bond, e incluso disfrutaba con ello.
En esta ocasión Bond es enviado a investigar la serie de asesinatos de agentes del MI6 en Nueva York, Nueva Orleans y San Monique, todo le lleva a pensar que detrás de ello se encuentra el dictador de esta isla, el Dr. Kananga, que parece ser que tiene relaciones con un misterioso gangster de Nueva York, el Sr. Big. Como siempre, mientras que Bond investiga se cruzara en su camino una joven y hermosa mujer, Solitaire, que tiene el poder de prever el futuro mientras sea virgen.
En esta ocasión Bond tendrá que enfrentarse a unos malvados un tanto peculiares, ya que bajo las órdenes de Kananga están dos malvados e intimidatorios hombres, Tee Hee, que tiene una pinza en lugar de mano, y el Barón Samedi, un peligroso brujo de vudú.
A parte de Moore, en la cinta participan los habituales Bernard Lee y Louis Maxwell, además se les unen Yaphet Kotto, Jane Seymour, Julius Harris, Geoffrey Holder y Clifton James.
Vive y deja morir tiene una de las mejores bandas sonoras de toda la saga, interpretada por el Beattle Paul McCartney, Live and Let Die, se ha convertido en uno de los referentes en cuanto a la música Bond uno se refiere.
Por otro lado, el gran defecto y ausencia de este film es Q, siendo la única vez en que Desmond Llewelyn no aparece desde que se convirtió en el as de los gadgets. Este detalle es algo que sorprende, ya que hasta ahora el gran conflicto con los actores -en concreto con Sean Connery- había sido el protagonismo de los gadgets, pero Roger Moore estaba encantado con todo lo que conllevaba ser James Bond.
Una excelente película, que recupera la calidad de las cintas de James Bond, aunque cambie el estilo, dando mucha importancia a la comedia y a las situaciones extravagantes, algo que le quita realismo pero le aporta espectacularidad. La saga se recuperaba.

Valoración: 3,5/5