14.11.12

Mezclado, no agitado: Panorama para matar (John Glen, 1985)

Tras siete películas y con 58 años, Roger Moore parecía abocado a retirarse de la saga y dejar paso a la nueva generación de Bond. Pero en el último momento se atrevió con Panorama para matar. Por un lado Moore había conseguido sustituir a Connery como James Bond, por el otro su carrera de 007 había estado marcada por los altibajos creativos que había sufrido la saga, pero a pesar de ello se había mantenido al pie del cañón, y si hubiera podido hubiera seguido ahí.
El guión, una versión de James Bond contra Goldfinger, es reinterpretado con uno de los booms de los ochenta, los microchips, creando un argumento más bien cansado y poco inspirado, una situación muy parecida que la vivida en los últimos años de Sean Connery y los primeros del propio Moore.
Max Zorin, sospechoso de traficar con información clasificada con los soviéticos, pretende acaparar el mercado de microchips inundando su mayor fábrica mundial, Silicon Valley. James Bond se infiltra en casa de Zorin como un comprador de caballos, pero es descubierto y se enfrenta cara a cara con el malvado millonario. Con la ayuda de Stacey Sutton, que se ha convertido en un objetivo del millonario por las acciones que posee de una petrolera, 007 intentará detener a Zorin y su ayudante, la gigante y extremadamente fuerte May Day.
El principal problema del reparto es la edad de Moore, sus escenas de acción fueron reducidas a lo mínimo necesario, por otro lado, se volvió a los chistes y a las situaciones excesivamente cómicas, que devaluaron en exceso la calidad de la cinta. A pesar de ello, tanto Christopher Walken como Grace Jones están al nivel esperado, así como el resto del reparto formado por Desmond Llewelyn, Lois Maxwell, Robert Brown, Walter Gotell, Patrick Macnee, Patrick Bauchau y Alison Doody, a excepción, tal vez, de Tanya Roberts y Willoughby Gray. Este film es memorable para los aficionados al cine de “Tipos Duros”, ya en é debutó un joven Dolph Lundgren, en el papel sin líneas de Venz, uno de los agentes de Gogol.
A pesar de que su actuación no esta al nivel de otras entregas, Roger Moore se despidió por todo lo alto con su séptimo film como 007.

Valoración: 3/5