19.12.12

Mezclado, no agitado: El mundo nunca es suficiente (Michael Apted, 1999)

James Bond acaba de recuperar el dinero de un importante magnate del petróleo, Sir Robert King, pero cuando este lo está examinando en la centrla del MI6, una bomba escondida en el dinero detona matándolo. En ese momento, 007 recibe la misión de investigar quien ha sido y proteger a su hija, Elektra. Todas las sospechas recaen en Renard, un terrorista que secuestró a Elektra y a quien un agente del MI6 incrustó una bala en el cerebro haciéndole perder todos los sentidos y el dolor.
Al reparto habitual de Pierce Brosnan, Judi Dench, Samantha Bond, Desmond Llewelyn y Colin Salmon, además del retorno de Robbie Coltrane como Valentin Zukovsky, se les une Sophie Marceau como la enigmática víctima de un secuestro, Robert Carlyle como el insensible terrorista Renard, y Denise Richards como la encantadora y sexy Dra. Christmas Jones. En esta ocasión los actores fueron escogidos con lupa para llamar la atención, en primer lugar Marceau era la actriz francesa que estaba en boca de todos, Robert Carlyle hacía poco menos de dos años había triunfado como protagonista de Full Monty, y Denise Richards se había convertido en una de las mujeres más deseadas del mundo tras protagonizar Juegos salvajes
Esta película será recordada, sobretodo, por ser la última aparición de Desmond Llewelyn como Q, ya que desgraciadamente murió poco después del estreno, siendo el actor que más veces ha participado en las películas de Bond. Pero, gracias a la insistencia del propio actor, Q no aparece solo, sino que se nos presenta a su sucesor ¿R?, interpretado brillantemente por el hilarante John Cleese, que ayudaría a cerrar el ciclo de Pierce Brosnan con su participación en Muere otro día
Por parte de Brosnan, la actuación crece, dejándonos claro que se ha hecho definitivamente con el papel, su confianza como 007 llevó a la presencia de matices mucho crudos y humanos -algo que se veía desde Licencia para matar-, enseñándonos las caras más amargas de ser un 00. 
En las escenas de acción se nota una vez más el lema Broccoli “que cada céntimo se vea en pantalla”, dando lugar a una persecución en lancha por el Támesis, o a una de las mejores escenas de esquí de la saga -aunque con unos Parahawks con muy poca puntería-, todo ello para que el espectador disfrute desde su butaca con cada golpe, disparo y explosión. 
Este film suma en espectacularidad respecto los anteriores, un factor que irá in crescendo en la era Brosnan, pero no pierde ni un ápice de suspense, ya que el guión y la interpretación de todos sus actores es brillante.

Valoración: 4/5