5.12.12

Mezclado, no agitado: GoldenEye (Martin Campbell, 1995)

Seis años son los que separan la última entrega de Bond protagonizada por Timothy Dalton y la primera de Pierce Brosnan. Seis años de litigios legales para saber quien era el auténtico poseedor de los derechos del espía más famoso del mundo. Las esperanzas de todos los fans de la saga se encontraban en este film y en la nueva cara de la franquicia, ¿podría 007 volver a ser el que era? ¿Brosnan conseguiría sustituir al último gran 007 que había sido Roger Moore?
Brosnan, una de las primeras opciones para sustituir a Roger Moore, pero que se quedó atrás por ser demasiado joven y por el contrato que tenía con la productora de Remington Steel, por fin pudo vestir el esmoquin de James Bond. De nuevo la saga fue renovada por completo, el estilo duro que había tomado con Timothy Dalton fue sustituido por el estilo y el saber hacer de Brosnan, así como por su magnífica forma de decir una frase ingeniosa en el momento apropiado, recuperando el humor de la era Moore. 
En esta ocasión se prefirió coger lo mejor de todos los James Bond anteriores, todo aquello que les había dado el éxito, y lo unieron en un nuevo y brillante Bond. La dureza de Sean Connery, el humor de Roger Moore y la humanidad de Timothy Dalton, se unieron con el estilo irreprochable de Pierce Brosnan, ¿quién se arregla el nudo de la corbata mientras hace derrapar un tanque por las calles de San Petesburgo? 
Además de Brosnan, el reparto fue renovado por completo, Judi Dench se convirtió en la primer mujer en ser M, Samantha Bond fue la nueva Moneypenny, y Q… bueno, Q siguió siendo el magnífico Desmond Llewelyn, que ahora volvió a disfrutar de diálogos más elaborados para lanzarse puyas con James Bond. 
Para el gran regreso de Bond se reclutó un reparto de alto nivel, ya que además de los ya mencionados, Sean Bean, Alan Cumming, Joe Don Baker, Robbie Coltrane, o Gottfried John. La desconocida actriz polaca, Izabella Scorupco, fue escogida para ser la nueva chica Bond, Natalia Simonova. La otra chica Bond también es digna de mención, Famke Janssen, es una malvada que se excita matando a gente, sea con una ametralladora, o asfixiándolas entre sus potentes piernas. 
En una misión durante los últimos años de la Guerra Fría, 006 y 007 se infiltran en una base soviética para destruirla, pero la misión no acaba como debería, y 006, Alec Trevelyan, muere a manos del General Ourumov. Años más tarde, James Bond sigue la pista de un helicóptero robado, descubriendo que ha sido utilizado en el robo del GoldenEye, una arma electromagnética de la antigua Unión Soviética. Con la ayuda de la bella informática Natalia Simonova, James Bond seguirá la pista de un malvado mafioso a quien nadie ha visto conocido como Jano, el dios de las dos caras. 
Pierce Brosnan y el nuevo planteamiento salvó la saga cinematográfica más larga de la historia. Un argumento brillante, una interpretación magnífica y unas de las mejores escenas de acción de la saga, convirtieron este film en el primero en triunfar en todo el mundo tras los olvidados altibajos de Roger Moore y la fugacidad de Timothy Dalton. A partir de este momento Pierce Brosnan se convirtió en sinónimo de James Bond.

Valoración: 4,5/5