19.1.13

BD. De la viñeta al cine: Iznogoud (Patrick Braoudé, 2005)

Hace mucho tiempo, en una magnífica de Oriente, vivía un califa, el más bueno y querido de todos, Haroun El Poussah, todo el mundo lo quería.. ¿Todo el mundo? No. Su visir, el Gran Visir Iznogoud lo odiaba como nada el mundo, ya que quería ser el califa en lugar del califa. Haría todo lo necesario para lograrlo. 
A grandes trazos este el argumento de Iznogoud, la colección de cómics francobelgas guionizados por René Goscinny -artífice de Astérix y Lucky Luke- y dibujados por Jean Tabary. Un malvado visir que constantemente está conspirando contra su califa, pero los planes le salen siempre mal. Iznogoud, a pesar de no gozar del éxito de otras colecciones de cómics, es uno de los pocos personajes del bd que ha llegado a la gran pantalla y que ha sido interpretado por actores reales. 
En este caso, Iznogoud -que sigue planeando la muerte del califa- se cruza con la hija del Sultán Pullmankar, que es comprada para el harén del califa, quien se ve obligado a casarse con ella, sin saber realmente quien es. En esta situación, Iznogoud ve la posibilidad de crear un conflicto entre dos reyes que lleve a la muerte de uno, y él pueda convertirse en califa en lugar del califa. 
Para una películas de las características cómicas de esta, se busco a un reparto sin parangón de comediantes y humoristas franceses. Michaël Youn, se convierte en el irascible Iznogoud, mientras que el califa Haroun El Poussah no es otro que el gran Jacques Villeret, que sigue encandilando al público con su bonachería inata que ya demostró en películas como La cena de los idiotas. Junto a ellos encontramos a Bernard Farcy -el comisario patoso e imbécil de la serie Taxi- en el papel de Pullmankar, Rufus -habitual de las películas de Jean-Pierre Jeunet- como uno de los consejeros del califa, y Elsa Pataky interpreta a la sexy hija de Pullmankar, Prehti-Ouhman. El reparto principal lo cierran el duo de humorista Kad et Olivier, que se convierten en dos genios que viven en una misma lámpara, llamados Ouz y Ouzmoutousouloubouloubombê, que demuestra su química como actores al crear algunos de los momentos más hilarantes del film. 
Todo el film está repleto de juegos de palabras -muchos de ellos intraducibles- que forman parte del humor clásico del cómic original. Eso es debido a que Jean Tabary le encantaban los juegos de palabras, y Goscinny, que se adaptaba al estilo del dibujante, rellenó páginas y páginas con ellos. 
A modo de curiosidad, en los títulos de crédito finales se realiza una parodia de una escena mítica de En busca del arca perdida, de Indiana Jones. 
Si bien el resultado no es una obra maestra del cine, es una de esas películas divertidas, excelentes para pasar una tarde aburrida, ya que a pesar de que su humor no es muy brillante, siempre consigue arrancarnos una sonrisa.

Valoración: 2,5/5