17.1.13

El alucinante mundo de Norman y la animación tradicional

Cuando parece que todo el sector de la animación está dominado por el ordenador y el 3D, llega a nuestras pantallas El alucinante mundo de Norman -cuyo título original, ParaNorman, es más apropiado con el contenido de la cinta- de la mano de los responsables de Los mundos de Coraline, los estudios Laika, uno de los pocos -junto a los rebeldes de Aardman- que siguen haciendo películas de animación como siempre se han hecho, con las manos.
Norman podría ser un niño normal, como cualquier otro, pero no. Tiene el peculiar don de ver a los muertos, bueno, a los fantasmas de los muertos, como el de su propia abuela, que sigue cuidando de él. A pesar de que ha intentando explicar su peculiaridad a sus padres, estos siguen sin hacerle caso, igual que su hermana y los compañeros del colegio, que lo ridiculizan y meten con él. Solo un niño, Neil, cree lo que cuenta Norman, e incluso participa de ello. A pesar de su don, Norman no es más que un freak en su comunidad, hasta que la maldición de una bruja que murió 300 años antes se cumple, y los muertos de los que condenaron a la bruja se levantan de sus tumbas, solo Norman puede pararlos, pero no estará solo, junto a él tendrá a Neil, a su hermana snob, al hermano sin cerebro de Neil y al gamberro del cole, Alvin.
Como siempre, el stop-motion es uno de esos estilos de animación que cautiva a todo el mundo, ya sean gallinas, piratas o zombies, siempre llega al público con facilidad, ya que además de tener en cuenta el trabajo que hay detrás, el público ve una realidad -pequeña y manipulada- pero una realidad que hace que conecte más fácilmente con la historia. Los directores, Chris Butler y Sam Fell, que participaron en películas como La novia cadáver o Ratónpolis, llevan a cabo una trabajo impecable, en una película de terror e intriga cuyo argumento cautiva.
Las voces en versión original son prestadas por actores de calibre como Casey Affleck, Christopher Mintz-Plasse, Leslie Mann, Bernard Hill, Alex Borstein o John Goodman, dándole una mayor caracterización a los personajes.
Estamos ante una película de zombies diferente, no hay maraguntas de muertos vivientes, sino unos pocos que harán pasar por un mal momento a un pueblo entero que no sabrá que hacer. Divertida, amena y para todos los públicos, y no me refiero para todas las edades, sino que incluso gustará a aquellos que las películas de zombies, como el que suscribe, no le gustan demasiado.

Valoración: 3,5/5