14.2.13

Recomendación de la semana: Pesadilla en Elm Street (Wes Crave, 1984)

Un grupo de jóvenes sueña con un individuo con el rostro quemado y cuchillas en los dedos que va asesinándolos a medida que entran en su mundo, a todos excepto a una joven que le podrá hacer frente. Todo un clásico del cine de terror. "Uno, dos, Freddy viene a por ti; tres, cuatro, cierra bien la puerta; cinco, seis, coge un crucifijo; siete, ocho, no duermas aún; nueve, diez, nunca dormirás…”. Cada vez que escuchaba esta cancioncita de pequeña, me ponía a llorar y aún ahora se me encoge el corazón. Éste es el efecto que causó, que causa y que causará durante muchos años esta película. 
Con una inversión de 1,8 millones de dólares, acabó recaudando casi 20. La inspiración para crear al personaje le vino a Wes Craven cuando pudo unir dos recuerdos de su infancia. El primero, el terror que le provocó un hombre cuando una noche, mirando Wes por su ventana, un extraño (ataviado con un sombrero que le ocultaba el rostro) no le apartaba su mirada. El segundo, la aparición de una noticia en los periódicos que explicaba la incompresible muerte de un chico mientras dormía, que llevaba semanas alertando a sus padres de que las pesadillas que sufría eran demasiado reales. Craven se preocupa por crear una estimable atmósfera de tensión y de terror psicológico. En un mundo hostil repleto de adultos incapaces de entender los sentimientos de los adolescentes, Krueger representa el mal en estado puro, capaz de traspasar la frontera de los sueños. Krueger llegó a ser más que un monstruo, más que un asesino. Wes Craven nos muestra a Freddy como un monstruo que se alimenta de miedo, y que se va haciendo progresivamente más fuerte a medida que sus víctimas potenciales comienzan a creer en su existencia. De apenas una voz susurrante en la oscuridad, una sombra en medio de las pesadillas, termina por adquirir el cuerpo y la presencia que todos conocemos, una especie de persona macabra ataviado con una camiseta a rayas, sombrero y el guante con cuchillas. Llegó a convertirse en un verdadero ídolo. Son varias las anécdotas que rodean esta película, pero la principal es que salvó de la quiebra a una compañía como New Line Cinema, que en un futuro nos traería mas películas de la saga u otras relacionadas con la temática de terror, además de películas tan importantes como Seven o El Señor de los Anillos.
Parece mentira que, Freddy Krueger, estuviese a punto de no ver la luz. Muchos de sus potenciales productores no consideraban que un psycokiller que únicamente puede actuar en sueños llegase a hacer sentir suficiente miedo. ¿Quién pudo dormir tranquilamente después de verla? ¿Alguien? Pesadilla en Elm Street es, ante todo, una de las género slasher más impescindibles. Impactantes escenas y una historia original la convirtieron en mito entre los fanáticos del género. También significo el debut en el cine de uno de los mejores, y para mi mas polifacéticos actores de Hollywood, Johnny Depp, en un papel que obtuvo al acompañar al casting a su amigo Jackie Earle Haley, quien realmente se iba a presentar al casting. Una vez allí, Wes Craven le propuso que leyera una parte del guión simplemente para probar, y finalmente obtuvo por sorpresa el papel de Glen, el vecino y novio de Nancy. Curiosamente, en el reinicio de la saga en 2010, Jackie Earle Haley es quien se encargo de interpretar a Freddy Krueger. Tuvo varias secuelas, si obviamos la segunda, las demás son bastante dignas. Eso sí apartemos la vista a un lado con películas como Freddy vs. Jason, que no hacen honor a este gran film. No creo que quede nadie por ver este film pero si aún no lo habéis hecho, ¿a qué esperáis?

Valoración: 5/5