13.2.13

Terror se escribe con Ñ: El orfanato (Juan Antonio Bayona, 2007)

Laura (Belén Rueda) regresa con su familia al orfanato donde creció, con la intención de abrir una residencia para niños discapacitados. Allí, el pequeño Simón (Roger Príncep), hijo de Laura, comienza a dejarse llevar por unos extraños juegos que generan en su madre gran inquietud, ya que dejarán de ser una mera diversión para convertirse en una amenaza. Una serie de inesperados acontecimientos obligarán a Laura a bucear en el dramático pasado de la casa que de niña fue su hogar.
Me ha parecido una película que vive demasiado de las referencias, y ciertamente que en una película se rinda algún homenaje a títulos famosos como Steven Spielberg, con clarísimos guiños a E.T. y a Inteligencia Artificial, y cómo no, a Poltergeist, con la aparición de una médium en mitad de la película. El orfanato es una cinta de terror muy bien rodada e interpretada que podemos observar con interés e incluso hará pegar algún que otro bote a los espectadores que se dejan asustar fácilmente. Se trata de un deslumbrante debut de su director Juan Antonio Bayona, al cual, habrá que prestar mucha atención en sus próximos trabajos. 
La trama está perfectamente cuidada en cada uno de sus aspectos y consigue que el espectador se sumerja en esta bella fábula, mezcla de película de terror y de cuento de hadas, a pesar de todo hay que destacar que el terror se ve subyugado a lo de siempre: subidones de volumen, seres que aparecen de golpe de la nada, movimientos bruscos y cosas por el estilo,… Hay dos cosas que alabar en particular. En primer lugar, un guión sólido como pocos, sin fisuras, donde todo acaba encontrando su sitio y explicación. En segundo lugar, la interpretación de Belén Rueda. Sorprendente es poco. Sin aportar nada novedoso al género de intriga y suspense, en el que se engloba este más que decente trabajo, sin embargo este drama sobrenatural alcanza con creces su objetivo: crear y mantener un clima siniestro y en ocasiones angustioso que no se remite a la clásica fórmula de los sustos fáciles. No esperen encontrarse ante una película de terror al uso con saltos en la butaca, gritos involuntarios ni palomitas desparramadas.
Hay que resaltar el extraordinario trabajo de la actriz protagonista Belén Rueda, que borda su papel en cada escena y que llena la pantalla con cada aparición. Ella es en El orfanato, lo que Nicole Kidman fue en Los Otros. Se apoya en la extraordinaria interpretación de Belén Rueda, a la que deberían explotar más en pantalla grande. Ella es la auténtica estrella de la función, haciendo gala de una entrega absoluta a su personaje, logrando transmitirnos todas las emociones por las que el mismo pasa.
Una película correcta, que nos descubre a Bayona como un gran director, nos destaca la importancia de Belén Rueda en la pantalla grande (a quien veremos poco más tarde en Los ojos de Julia) y alaba grandes filmes. Muy recomendable.

Valoración: 4/5